Comienza la mañana,
absurda y vacía
Se abre la ventana. La luz anuncia un nuevo día
El sol de opio rasga el horizonte imperdonable
Se inyecta en mis venas una sonrisa inmemorable
Se abre la ventana. La luz anuncia un nuevo día
El sol de opio rasga el horizonte imperdonable
Se inyecta en mis venas una sonrisa inmemorable
-o-
En mi cuerpo, cicatrices de la noche ingrata
El amargo dolor de una velada sin serenata
Entre recuerdos y memorias se agobia mi corazón
Mas el sol de opio siempre deporta mi razón
-o-
Nada importa, nada duele, nada aniquila la esperanza
Amnesia temporal que degrada mi añoranza
Sol de opio que otorga virtudes indestructibles
Ideas que me hacen ser humano o algo más creíble
-o-
Negociar la dosis siempre con las ventanas
Que pase lo necesario através de las persianas
Que mis ojos no mueran por tanta iluminación
De este sol de opio que olvida pero no otorga perdón
-o-
Poco a poco pierde el alma su apetito voraz
Las manos tiemblan
pero no por miedo falaz
La respiración se acelera y todo por querer olvidar
Y este sol de opio que obedece sin tener que rogar
La respiración se acelera y todo por querer olvidar
Y este sol de opio que obedece sin tener que rogar
-o-
En un mundo sin tiempo vuela mi alma sin cesar
Universo de papel inífugo que invita a regresar
Donde la angustia no tiene permiso para descansar
Y este sol de opio que rauda la comienza a deportar
-o-
Cae la noche y tras las montañas parte el día a descansar
La noche en las que las pesadillas vuelven a triunfar
La noche en que se quiere pero no se puede llorar
Noche en que el sol de opio comienza a murmurar
-o-
Los fantasmas acosan y la tristeza busca venganza
El dolor es real y la pena es residuo de la añoranza
Lenta es la espera y mis brazos llenos de ansiedad
Por ese sol de opio y su mortal serenidad
-JC-

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